A pesar de que nos defendemos más o menos en inglés, todos, en mayor o menor medida, tenemos dudas acerca del idioma, como, por ejemplo, si es mejor estudiar inglés británico o americano. El British Council, familiarizado desde hace décadas con las dudas que se plantean a los estudiantes que acuden a sus centros, ha decidido publicar el libro ‘Las 500 dudas más frecuentes del inglés‘ (ed. Espasa) para aclarar esta cuestión y otras 499 más.
A continuación, recogemos la respuesta que ilustra si es mejor estudiar inglés británico o americano:
«Depende enteramente de los intereses de cada uno. La idea de que una variante de un idioma es intrínsecamente mejor que otra es un error, generalmente basado en diversos prejuicios y falacias. Los angloparlantes británicos expresan perfectamente lo que quieren decir, al igual que los angloparlantes americanos, y ambos colectivos se comunican constantemente el uno con el otro sin mayor dificultad. De hecho, es más probable que el londinense medio diga que le cuesta más atender a alguien con un marcado acento de Newcastle que a alguien con acento de Nueva York.
Hablando de acentos: a menos que uno sea muy joven, es poco probable que se adquiera un acento especialmente británico o americano, así que basar la decisión en el acento no es el mejor punto de partida. Esto no es una mala noticia –Penélope Cruz y Javier Bardem han ganado millones hablando un inglés que no suena británico ni americano–; decimos, simplemente, que existen factores más realistas e importantes a considerar que pretender sonar como Benedict Cumberbatch o Scarlett Johansson.
Es poco probable que se adquiera un acento especialmente británico o americano, así que basar la decisión en eso no es el mejor punto de partida
Un factor importante es tener acceso al idioma, y está claro que es bastante fácil oír y leer inglés americano. Es la variante que predomina en internet, y la mayoría de las películas y series de televisión que vemos –o queremos ver– se hacen en Estados Unidos. Para cualquiera que quiera aprender inglés esto supone una gran ventaja: nunca ha sido más fácil acceder a un inglés real, natural y contemporáneo. Es verdad que el inglés británico tampoco es difícil de encontrar en la red, o en películas y series televisivas, pero la sola cantidad de inglés americano que circula por ahí supone, en efecto, una diferencia: en España, pocos profesores de inglés tienen que enseñar el significado de la palabra ‘cookie’, pero sí tienen que hacerlo con ‘biscuit’, su equivalente británica.
Dicho esto, la razón por la que la palabra ‘biscuit’ aparece en las clases de inglés es porque, en España, los profesores –nativos o no– suelen hablar inglés británico, lo que significa que los libros de texto, diccionarios, etc., suelen centrarse en la variante británica. Esa es la razón por la que muchos de los españoles que estudian inglés tienen más facilidad para entender el inglés británico: el lugar donde lo escuchan con mayor atención es en clase de inglés y el profesor habla normalmente con acento británico.
